En muchas ocasiones hemos escuchado que beber una copa del vino al día es bueno para la salud, pero ¿qué hay de cierto en esta afirmación tantas veces repetida? Son muchos los estudios que confirman esta teoría, aunque los expertos matizan que es necesario que el consumo sea moderado, y siempre acompañando a una comida: el almuerzo o la cena. Además, es muy importante que se trate de vino tinto, ya que es la variedad que que presenta tan numerosos beneficios para la salud. Estos son algunos de ellos:

1. Disminuye el efecto negativo del tabaco. El vino ayuda a regular los daños  que provoca el tabaco en los vasos sanguíneos, ayudando a disminuir la fricción entre los vasos linfáticos y sanguíneos, y en el corazón y ayudando a la dilatación de los mismos.

2. Reduce el riesgo de infartos. El vino tinto reduce la posibilidad de padecer una enfermedad coronaria, bajando la producción de colesterol malo (LDL) y aumentando el bueno (HDL).

3. Favorece la digestión. Gracias al efecto estimulante del alcohol y el buen sabor del vino, el estómago se activa, ayudando además a evitar trastornos como el colon irritable.

4. Previene la aparición de aterosclerosis. Esta enfermedad se caracteriza por la degeneración de las arterias. Debido al efecto relajante del vino en los vasos sanguíneos, esta bebida puede reducir sus síntomas o incluso ayudar a que desaparezca.

5. Equilibra la tensión arterial. Beber una única copa de vino al día ayuda a bajar la tensión, especialmente tras una comida.

6. Evita la aparición del Alzheimer. El vino tinto contiene el compuesto resveratrol, que tiene efectos neuroprotectores, ayudando a que esta enfermedad no se desarrolle fácilmente.

7. Previene los cálculos renales. Gracias a su poder antioxidante y alcalinizante, el vino ayuda a «purificar» la orina y a prevenir los molestos y dolorosos cálculos renales.